Cada lagarto, un hábitat distinto
- Desérticos y de roca: lagarto de collar (Crotaphytus collaris) y eslizón de Gidgee (Egernia stokesii). Terrario amplio y seco, asoleo muy caliente y UVB alta.
- Semiacuáticos: basilisco verde (Basiliscus plumifrons) y dragón de agua australiano (Intellagama lesueurii). Terrario alto y húmedo con zona de agua para bañarse; son rápidos y de adultos necesitan mucho espacio.
- Eslizones de lengua azul (Tiliqua gigas): terrestres, tranquilos y omnívoros; de los lagartos grandes, los más manejables.
- Eslizón cocodrilo de ojos rojos (Tribolonotus gracilis): pequeño, tímido y de humedad alta; para observar más que para manipular.
- Para aficionados con experiencia: lagarto de cuello fruncido (Chlamydosaurus kingii), que necesita altura, mucho calor y UVB, y los varanos, muy activos y exigentes en espacio.
Antes de elegir, piensa en el tamaño adulto
Un dragón de agua o un basilisco adultos necesitan un terrario mucho mayor que un eslizón cocodrilo. Pregúntanos las medidas orientativas de cada especie antes de montar el terrario y la iluminación UVB: es lo primero que revisamos con cualquiera de nuestros reptiles.
¿Qué lagarto es más fácil para empezar?
El eslizón de lengua azul suele ser muy agradecido: tranquilo, omnívoro y tolera bien el manejo. La otra gran opción de iniciación son las pogonas; si prefieres algo pequeño, mira los geckos.
¿Qué come un eslizón de lengua azul?
Una dieta variada: verduras, algo de fruta e insectos u otra proteína animal.








